Finanzas
La mejor inversión no siempre es la más rentable, sino la que conserva la liquidez y la libertad de decidir.

En el mundo financiero, desde hace décadas, domina la TIR (Tasa Interna de Retorno). Es el criterio matemático que dice qué tan rentable podría ser una inversión determinada si se cumplen todos los supuestos. Es la tasa a la cual se iguala un flujo de egresos, típicamente a lo largo de varios años, con uno de ingresos.
Mientras más alta, más rentable y mejor es la oportunidad de inversión. La ortodoxia financiera aconseja elegir la opción de inversión que genere la TIR más alta.
Sin embargo, guiarse excesivamente por este criterio de perseguir ante todo lo más rentable, puede conducir a decisiones equivocadas. En especial, tratándose de patrimonios familiares.
Cuando una familia está evaluando diferentes posibilidades de inversión, debe considerar otros criterios como:
En WMI pensamos que para un grupo familiar una apropiada liquidez es un criterio con frecuencia más importante que la misma rentabilidad. Preferimos unos puntos menos de rendimiento financiero a cambio de mayor libertad de acción y de un flujo de caja más activo.
Que los miembros de una familia tengan la libertad de cumplir sus sueños y proyectos, aquí y ahora.
Porque el objetivo de un patrimonio familiar no es amontonar dinero, es generar felicidad para sus miembros.
Y mientras más pronto, mejor.